En esta página reunimos situaciones reales de trabajo en las salinas y en cocina: lotes que se retiraron, partidas que cambiaron de uso, encargos que no salieron como esperábamos. No son cifras de catálogo ni promesas de resultados. Son registros de lo que hicimos, con qué condiciones y qué quedó fuera del alcance.
Qué entendemos por caso
Un caso es un episodio documentado: una cosecha concreta, un pedido de un restaurante, una prueba de mezcla aromática que se descartó. No incluimos proyectos hipotéticos ni escenarios que no hayamos ejecutado al menos una vez en las marismas de Cádiz.
Sobre las fechas y las mareas
La flor de sal depende del viento y de la hora. Cuando indicamos una jornada, nos referimos a la ventana real de recogida, no a la fecha de envasado. Entre la cosecha y el tarro pueden pasar días distintos según el tipo de sal y el secado.
Resultados que no publicamos
No mostramos valoraciones de clientes que no podamos verificar ni comparativas con otras marcas. Si un plato funcionó mejor con sal ahumada que con sal sin tratar, lo decimos; si no lo probamos, no lo afirmamos. Preferimos dejar el hueco antes que rellenarlo.
Alcance de las mezclas
Las mezclas aromáticas se describen por proporción y hierba, no por efecto garantizado en cada guiso. El romero aguanta meses; la piel de naranja pierde intensidad antes. Eso condiciona el uso y lo explicamos caso por caso, sin extrapolar a toda la gama.
Si algún dato de un caso no encaja con lo que buscas, escríbenos y te contamos qué parte quedó fuera del registro. Preferimos una respuesta incompleta a una afirmación que no podamos sostener.