De una parcela salinizada en Murcia a un método de trabajo
SalTerra Bioagro no nació de un plan de negocio, sino de una finca familiar en la Vega del Segura que llevaba tres campañas perdiendo producción por acumulación de sales. Lo que empezó como una prueba con compost y riego de lavado se convirtió en una forma de trabajar que hoy aplicamos en parcelas de tomate, cítricos y olivo en el sureste peninsular.
Primera etapa
Observar antes de corregir
Antes de aplicar cualquier enmienda, analizamos conductividad eléctrica del extracto saturado, PSI y porcentaje de materia orgánica. En 2019 descubrimos que dos parcelas vecinas con la misma CE requerían respuestas opuestas: una necesitaba lavado y drenaje, la otra solo estructura. Ese hallazgo marcó nuestro protocolo de diagnóstico.
Segunda etapa
Consorcios microbianos tolerantes
Empezamos a aislar bacterias y hongos de suelos costeros que ya soportaban salinidad alta sin perder actividad. El trabajo con cepas autóctonas nos obligó a ajustar medios de cultivo y tiempos de multiplicación, y a aceptar que no todos los microorganismos funcionan igual en un franco arenoso que en un suelo arcilloso.
Tercera etapa
Bioestimulantes con criterio
Incorporamos aminoácidos, betainas y extractos de algas solo cuando el ensayo lo justificaba. En tomate bajo invernadero vimos que la aplicación en trasplante y cuajado amortiguaba el estrés osmótico, pero en cítricos el efecto era más irregular. Publicamos también los resultados negativos, porque sirven para no repetir errores.
Cuarta etapa
Ensayos en condiciones reales
Las parcelas de colaboradores en Mazarrón, Lorca y el Campo de Cartagena nos dieron datos que un invernadero no reproduce: variabilidad de agua de riego, drenaje deficiente, rotaciones ajustadas. Aprendimos a registrar indicadores sencillos que el agricultor puede medir sin laboratorio: infiltración, costra superficial, vigor tras el riego.
Quinta etapa
Transferir sin prometer de más
Hoy dedicamos buena parte del tiempo a explicar qué esperar y qué no. La recuperación de un suelo salino es un proceso de campañas, no de semanas. Preferimos decir a un agricultor que su caso necesita dos años de seguimiento antes que venderle una solución que no podemos sostener con datos.
Sexta etapa
Un equipo pequeño y estable
Trabajamos desde Murcia con un equipo reducido: análisis de suelos, microbiología aplicada y acompañamiento técnico en campo. Esa escala nos permite revisar cada parcela antes de recomendar un bioinsumo y mantener la trazabilidad de los lotes que producimos o distribuimos.
Si quieres conocer cómo aplicamos estos principios a un caso concreto, en la página de contacto podemos revisar tu analítica y el historial de riego de la parcela.